26 diciembre 2025
Cumplimos seis años y ese hecho nos hace el amor
Por aprender contigo la paciencia, el amor y, por último, el teatro.
Al habla David Viñas con una azucarada sobredosis:
Sutura Teatro se llama a sí misma, pero las realidades de nombre han sido muchas. Algunas de ellas fueron, en una convidada mañana de verano en la aldea de Caseras (Asturias), las siguientes:
Kraka Teatro
Ana Sempere, una de las queridas integrantes, estaba super entusiasmada con este nombre. Sonoramente era mortal, no paraba de repetirlo una y otra vez (aún la escucho si esfuerzo los abdominales de los oídos: ¡KRAKA!), hacía aspavientos con las manos mientras reiteraba su idea. Divertido de cojones.
Tres Supuestas Amigas
Lo propuse yo, eso sí. Era el nombre con el que bauticé nuestro grupo de whatsapp. Comenzamos, como hemos mentado alguna que otra vez, siendo tres las fundadoras de la compañía. Sin embargo, antes de eso fuimos amigas. Y fue exponencial y divertido debido a que, al tiempo que se formaba mi relación amorosa con una de ellas, Ángela, se derivó también una amistad con la alocada, sexy y cremosa Ana Sempere. Un don (Bosco) (chiste religioso, abstenerse de pillarlo) para los chiquillos, una risa que actúa de espantapájaros, un café hecho a base de café, y un ovillo de lana merina, de color a elegir por el lector. Recuerdo esas épocas y me sitúo en decisiones en las que ahora siento que no era tan madura como pensaba. Nunca lo seré. Somos parte de nuestro propio cambio, piezas de un motor que se consume a sí mismo.
Cuchillada
Este iba encaminado hacia el dolor, origen de nuestra primera pieza larga, Capilla Ardiente, cuya temática rondaba el suicidio. Me sentía desnuda investigando todo aquello, la búsqueda inefable en lo artístico es algo que me ponía muy nerviosa. Luego una comprende que ese misterio es el que hace permanecer con vida el proceso, incluso en escena. No saber, pero intentar resolver en ella. Tantas preguntas se me hicieron, cada afirmación, escritura, y sigo sin saber pese a haber recorrido esa obra tantas veces. Recuerdo en la playa reírme sobre mis propios chistes sobre la muerte.
Otros nombres: Ex-ficción, La mendicidad, El paripé, Lacra, Caradura, Rastro, Las exres, Sincronía, Reverso.
Soy quizá, todavía demasiado joven para sentir nostalgia, para añorar. O estoy en el principio de ella, en medio de la vida, añorando pero escribiendo nuevos poemas. ¿Sabemos más de hacer teatro? Por supuesto, le hemos dado tantas vueltas de pensamiento a esta industria que parecíamos haber reinventado el juego. Pero nuestro éxito no performa fuera del teatro, si quiera se desborda en la butacas. Solo hemos querido hacer el teatro más oportuno en lo presente, sin que todo esto pudiera aparentar si quiera que llenamos algo, quizá nuestros propios corazones (suena un «ooooh» coral apastelado en el fondo).
Agradezco, en el vagón presente, a la nuevas incorporaciones, Paula Carmona y Teresa Timper, que siempre estuvieron ahí, ayudando y apoyando y ahora son parte de la compañía. Amigas antes de ser compañeras, porque, alguien a quien quiero dijo en su momento que el teatro se hace para hacerlo con amigas. Quiero más y mejor con vosotras. A Paula con su cinismo divertido, a Teresa con su picardía de lazarilla.
Y para ti, mi querida Ángela, uno de los amores de mi vida, por compartir juntos nuestros años más dorados. Por conocernos jóvenes y habernos tenido tanto cuidado. Por ser una de mis maestras y hacerme olvidar del enfado y la ira, y aprender contigo la paciencia, el amor y, por último, el teatro.
Sutura es la rosa de un jardín.