18 marzo 2026

<SCRI> B no es una obra maestra

Nuestro videojuego era un bebé en aquel entonces, ahora podríamos decir que está en una adolescencia insoportable en la que solo sabe pedir dinero y hacer lo que le sale del código fuente.

Al habla el cremoso David Viñas:

Este jueves 19 de marzo comenzamos una apasionante aventura con una nueva edición de nuestro torneo <SCRI> B. Los años nos han pasado pero nosotros no hemos pasado de ellos. Hace unos tres años realizamos el primer torneo de <SCRI> B en el Aleatorio bar. Nuestro videojuego era un bebé en aquel entonces, ahora podríamos decir que está en una adolescencia insoportable en la que solo sabe pedir dinero y hacer lo que le sale del código fuente.

Ayer, a la noche, le enseñé a mi amada en la cama de nuestra alcoba las últimas modificaciones en las que estaba trabajando en el videojuego. Y no notó diferencia alguna. Susurró: “Yo es que ya lo veo igual siempre”. No hay nada más doloroso que la indiferencia para un programador. Porque ahí estaban, 3000 líneas más de código, añadidas ese mismo día. Y todo era igual que siempre. Sin embargo, pensándolo bien, es lo mejor que pueden decir de tu trabajo. Si tienen mucho que decir, es porque hay, o ideas que se te han escapado para mejorar, o errores como motas de tinto en una superficie cristalina: incómodos y visibles de ver. Siento que me estoy acercando a un nivel más que decente con <SCRI> B, nos ha llevado años, sí, pero estamos llegando a los objetivos.

<SCRI> B no es una obra maestra
Una de las primeras versiones del controlador del videojuego <SCRI> B.

Yo, el mejor de todos los tiempos, el poeta, procesé a una velocidad maquinal su comentario y sonreí y acaricié entendiendo. Silencio después, me preguntó: “Oye, ¿y no crees qué es el momento de dejar de seguir metiéndole cosas al juego? Ya está muy chulo, la experiencia es genial”. Yo, lejos de querer comenzar una de nuestras tantas discusiones, le hice saber la lejanía entre “genial” y “obra maestra”. Pero tiene razón, los informáticos tenemos un problema: no sabemos distinguir cuál es la última línea de código que meter, cuándo parar. Siempre se puede mejorar un poco más el UI (User Interface), automatizar algún proceso, ordenar, refactorizar, etc. Y en otras obras artísticas igual, porque el código es arte, porque, ¿cuál es la última pincelada?, ¿la hay? Creo que uno puede parar en el fracaso y pasar a otra cosa. Eso estará bien, pero hay obras en las que vale la pena obsesionarse y tener el instinto de identificar cuáles son es una cualidad casi divina. Yo no sé, esta, <SCRI> B, me lo ha parecido. Quizá me equivoqué, y debiera haber terminado mi último poemario hace meses ya (La ciudad de las pollas) o haber escrito a mi madre más veces (murió hace dos meses). Rest in peace, Maricarmen (Es broma, sigue vive pero enfadada por que no la llame más a menudo)

Entradas para el Torneo <SCRI> B

<SCRI> B no es una obra maestra
Versión actual del controlador del videojuego <SCRI> B.

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